
El medidor gira con todo cerrado
Cierras todas las llaves y el medidor sigue avanzando. Es la prueba más clara de que hay una fuga en la red.
Localizamos el punto exacto de la fuga con equipos especializados, reparamos donde corresponde y te entregamos un informe con evidencia.
La mayoría de las fugas no se ven: corren dentro de un muro, bajo el radier o entre el medidor y la casa. Estas son las señales más comunes.

Cierras todas las llaves y el medidor sigue avanzando. Es la prueba más clara de que hay una fuga en la red.

Pintura que se descascara, manchas que crecen o cerámicas que se sueltan sin explicación.

Moho persistente en rincones, closets o detrás de muebles, aunque ventiles y limpies.

Consumo que sube sin cambiar hábitos, presión que cae o un ruido de agua corriendo con todo cerrado.
Una fuga que sigue corriendo daña radier, muros y al vecino de abajo, y se paga mes a mes en la cuenta de agua. Cuéntanos qué notaste y te orientamos.
Romper a ciegas es caro y casi nunca da con el punto. Por eso seguimos un protocolo de descarte hasta llegar al lugar exacto.
Revisamos los síntomas, el consumo y confirmamos con el medidor que efectivamente hay pérdida de agua.
Aislamos tramos de la red (fría, caliente, riego, matriz) y medimos cuál pierde presión para acotar la zona.
Sobre el tramo sospechoso usamos escucha acústica, termografía o gas trazador según el tipo de cañería y el piso.
Marcamos el punto exacto, abrimos solo ahí y reparamos con materiales adecuados al tipo de red. Volvemos a probar la presión y te entregamos un informe con fotos y lecturas, útil para seguros y administraciones.

Prueba de presión para acotar el tramo con pérdida.

Reparación en el punto detectado, sin abrir de más.
Cada fuga es distinta. Según la cañería, el material del piso y la presión, combinamos estas técnicas.
Geófono y micrófonos de contacto que amplifican el ruido del agua escapando por la cañería.
Cámara térmica que revela diferencias de temperatura por agua caliente o humedad bajo la superficie.
Manómetros para confirmar la pérdida, medir su magnitud y acotar el tramo afectado.
Para cañerías profundas o silenciosas: se inyecta un gas inocuo y se detecta por dónde sale.
¿El medidor sigue girando?
Cuéntanos qué notaste y dónde. Te orientamos y coordinamos la visita.